Cómo hacer realidad tus metas personales

Metas personales

Un día te levantas lleno de energía. Es verano, el sol brilla y te sientes preparado para enfrentarte a todos los retos que se pongan por delante. En este momento de máxima motivación decides comenzar nuevos retos, emprender metas personales. Te vienes arriba y, ¡eh, se me han ocurrido al menos 15 cosas que hacer este año!

El primer día intentas planificar todo, el segundo día vas poniendo los pies en el suelo y la pereza se come los proyectos más ambiciosos. Al cabo de una semana quizás te propongas enfocarte en uno. Termina el año igual que comenzaba.

¿Te suena esta historia?

A todos nos gusta hacer cosas nuevas y lograr objetivos. Hay momentos que queremos abarcar más de lo que podemos, y días que nos sentimos incapaces de llegar siquiera a uno de nuestros proyectos. Si de verdad quieres cerrar objetivos y alcanzar metas personales, aprende a ir poco a poco y con cabeza. A continuación, consejos y herramientas para que la motivación espontánea sea útil en nuestra productividad personal.

Conoce tus límites, descubre tus metas

Todas las ideas que se te pasan por la cabeza son buenas. Algunas quizás muy ambiciosas para ejecutarlas en el corto / medio plazo, pero no por ello debes olvidarlas.

Cuando pensamos en una nueva meta personal, su carga o dificultad variará en función de nuestro estado anímico del momento que surja. Dado que este primer input puede recargarnos nuestras metas más sencillas, será necesario que lo anotemos para que no lo dejemos olvidar.

Escribir todas estas metas que se nos van ocurriendo es de gran valor ya que permitirá tenerlas siempre a mano y recordar los motivos por lo que las creímos interesantes. Organizarlas es esencial en una segunda etapa para poder llegar a algo. No tenemos por qué realizarlas todas a la vez o en el mismo periodo. Clasificarlas y ordenarlas por prioridad y facilidad nos ayudará a :

  • Crear una rutina de acción de trabajo, ya que si comenzamos con metas sencillas, los objetivos tardarñan menos en llegar. Ver resultados nos animará a mejorar e ir poco a poco a metas mayores
  • Aprender de los errores, ya que trabajando en metas pequeñas, conoceremos nuestras faltas y mejoras necesarias para finalizar aquellos proyectos de mayor envergadura.

Registra y clasifica tus metas

Nuestras metas personales son proyectos, y como tales debemos reflejarlo todo a través de una herramienta que nos permita gestionar las fases del mismo.

Sí, podemos usar papel y boli pero eso nos llevará a tenerlo localizado en un único punto físico que no siempre tendremos a mano. Lo ideal es hacer uso de herramientas online que nos permitan trabajar en cualquier momento y lugar (con acceso a internet). 

En este post ya hablamos de alguna de estas herramientas. Pero si quieres comenzar con algo sencillo, completo y gratuito, Trello es tu herramienta.

A través de la tool que elijas, en un primer momento deberás crear un espacio para anotar las metas. Tras ello las clasificarás en tres niveles: aquellas sencillas y realizables en el corto plazo, las posibles a ejecutar en un medio plazo y por último las metas más ambiciosas que requerirás de un mayor tiempo y esfuerzo.

En función de tus prioridades personales, es la hora de clasificar la ejecución. Si quieres comenzar a tener resultados para coger filosofía de proyectos, no hay nada mejor que empezar por los proyectos más sencillos y con los que trabajar desde ya. Si tu situación personal requiere abarcar un proyecto de medio o largo plazo, trata de no complementar con demasiadas metas paralelas que desvíen la atención de tus prioridades. 

Recuerda que una parte importante es la constancia, y comenzar poco a poco ayuda a no dejarnos caer a medio camino.

No olvides hacer un seguimiento

Una vez pensado, registrado y clasificado queda la tarea larga, hacer seguimientos de tus metas. 

Asigna pequeños plazos y objetivos a tus proyectos, pon un día y hora para revisar eventualmente el desarrollo de la meta, ver qué te falta y cómo solucionar los embudos. Tener un seguimiento periódico (no demasiado constante, ya que tiende a sobrecargar el proyecto) es esencial para llegar al final de la carrera. 

Desgrana el proyecto en sub-tareas que puedas ir haciendo en un periodo de tiempo. Herramientas como Trello permiten llevar una linea de % para ver el estado del proyecto, es perfecto para saber de un vistazo en qué punto te encuentras y si llegas a tiempo a tus timings.

Estos son , grosso modo, los elementos que conforman una base para comenzar a generar un plan de metas personales, desde su concepción hasta su seguimiento En próximos post comenzaremos una nueva serie donde emprenderemos un proyecto ficticio desde cero, paso a paso usando las herramientas necesarias para las diferentes fases del proceso.

¡Nos leemos!

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Acerca de Sergio de Acuña

Amago de escritor. Intento de creador. Lo que sí, inquieto. Quizás creativo.

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