La monotonía nos hace menos productivos. La personalidad autotélica

Personalidad autotelica

El psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi llevó a cabo un estudio durante 12 años donde analizó las rutinas de un grupo de personas de diferentes clases, géneros y orígenes. A través de este estudió concluyó entre otros conceptos, la personalidad autotélica del ser humano, el rasgo que demuestra que solo alcanzamos la felicidad con actividades que nos retan a nosotros mismos y nos dan una gran satisfacción personal. Estas actividades se oponen completamente a procesos monótonos habituales en los trabajos de la mayoría de los estudiados donde no sólo no se alcanzaba un grado de felicidad, sino de menor concentración y productividad.

El flujo, productividad y felicidad

A través de estos estudios, se descubrió un concepto interesante, el de flujo o flow en su original inglés. Este concepto demostró que las personas encontramos un grado de concentración mayúsculo cuando nos dedicamos a actividades especialmente retadoras. Así como un deportista de élite encuentra momentos de autentica unión o fluir con su ejercicio donde cualquier momento externo es invisible a su mente, todos hemos podido identificar estos momentos con actividades que han requerido nuestra concentración y disfrute simultáneo.

Estos momentos de flow sacan a la luz nuestro lado más eficaz y productivo. Cuando nos encontramos inmersos en el disfrute y trabajo no hay alteraciones a nuestro alrededor que puedan distraernos, nos focalizamos y optimizamos el proceso de trabajo. Estamos en auténtica sintonía mental con la actividad.

Pero encontrar estos momentos de flow no es tarea sencilla. Como indica Csikszentmihalyi en su libro “Fluir, una psicología de la felicidad” nos muestra 8 características de estos momentos que nos ayudan a identificarlas, algunas de las mas importantes son:

  1. Un desafío a nuestras habilidades: para llegar a este punto de productividad, nos debemos encontrar ante un reto en sintonía con nuestra destreza. Es decir, que podamos someternos a la presión de la dificultad siempre dentro de un marco donde nuestras capacidades y habilidades sean lógicas. Tal y como un deportista de élite que se enfrente a un aficionado, el primero sentirá aburrimiento y el segundo frustración. Retos difíciles y lógicos son un paso imprescindible para conseguir el objetivo.
  2. Metas claras: el tiempo de estas actividades es variable dependiendo del tipo, pero en todas ellas el individuo es consciente de las metas u objetivos. Como un ebanista disfruta del momento de trabajo siendo consciente de donde y cómo va a acabar su proyecto
  3. Retroalimentación: en este caso la sensación de estar haciéndolo bien es clara en estas actividades, nos proporciona una retroalimentación positiva continuada durante el proceso.
  4. Distorsión del sentido del tiempo: aportan una sensación común en estos momentos que es la de descontrol del tiempo. El tiempo suele pasar psicológicamente muy rápido en estos momentos de flow 

Pero aunque leyendo esto, todos hayamos identificado esos momentos donde vemos que estas reglas se cumplen, ya sea leyendo, pintando o trabajando en algo que nos apasiona, los estudios de Csikszentmihalyi demostraron que estos momentos no los explotamos y basamos nuestras rutinas en procesos monótonos que no sacan lo mejor de nosotros mismos.

Dos caminos para aumentar tu felicidad

Dentro de las conclusiones de Csikszentmihalyi , analiza dos posibles vías para que cualquier persona pueda disfrutar más de este tipo de experiencias dentro de una rutina actual que nos absorbe por demasiados agentes externos de información. Siempre rodeados de un ámbito laboral por lo general poco gratificante, y una vida personal cargada por necesidades tecnológicas que impiden desarrollarnos personalmente.

  1. La primera vía consistiría en cambiar las fuerzas externas que nos rodean y entrar en la búsqueda de un nuevo ámbito más acorde con nuestras necesidades e inquietudes. Esta vía es la más idílica y dificil de lograr puesto que no solo el cambio externo nos garantiza encontrar la felicidad en nuevas actividades, sino nuestra propia concepción de la felicidad y nuestra capacidad de sentirla.
  2. El segundo camino y el mejor acogido por los profesionales de la psicología es el de encontrar una personalidad autotélica, tal y como indica el autor:

 «…Se refiere a una actividad que se contiene en sí misma, que se realiza no por la esperanza de algún beneficio futuro, sino simplemente porque hacerlo es en sí la recompensa…»

Conseguir una personalidad autotélica implica reconocer las oportunidades para ejercer estas actividades donde nos desarrollamos por completo, teniendo en cuenta nuestras habilidades y fijándonos metas posibles.

Consiguiendo este tipo de personalidad afirman que se logra la autentica felicidad.

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Basado en el artículo: Fluir por Mihaly Csikszentmihalyi

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Acerca de Sergio de Acuña

Amago de escritor. Intento de creador. Lo que sí, inquieto. Quizás creativo.

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