Las 3 claves de la productividad personal

Claves productividad personal

Cuando hablamos de productividad personal nos referimos a un concepto que va más allá de ponerse metas y mantener hábitos, nos referimos a un cambio de mentalidad. En este post analizamos las tres claves que debes trabajar para alcanzar una óptima productividad personal.

Clave 1: Proactividad, cambia tu mentalidad

El término proactividad es relativamente reciente en nuestro lenguaje, y de hecho no ha sido admitido en la RAE  hasta hace escasos años. Pero Stephen Covey, autor de uno de los libros de productividad personal más brillantes, lo sacó a la luz, con frases como la siguiente:

”La proactividad nos da la libertad para poder escoger nuestra respuesta a los estímulos del medio ambiente. Nos faculta para responder (responsabilidad) de acuerdo con nuestros principios y valores. En esencia, es lo que nos hace humanos y nos permite afirmar que somos los arquitectos de nuestro propio destino. » Stephen Covey

En términos prácticos, podemos concebir la proactividad como la actitud de una persona por tomar el control total de las acciones, poniendo el interés necesario para que dichas acciones sucedan, obteniendo resultados eficientes. También tomando la responsabilidad de estas acciones durante todo el proceso.

A la hora de conseguir objetivos, debemos mantener una mentalidad y actitud proactiva, con la cual tengamos en cuenta que para conseguir los resultados debemos estar implicados y concienciados con la consecución de acciones necesarias para llegar hasta nuestras metas.

Clave 2: Iniciativa, no esperes para empezar

El concepto de iniciativa ya es un viejo conocido por los asiduos a las claves de la productividad personal. Y es un término muy presente en todos los hábitos, en especial en el profesional. Cualquier reclutador o directivo, busca para su compañía contar con iniciativa entre sus empleados. Quiere personas que den el primer paso por sí solos, sin esperar a recibir una orden para comenzar la acción que llevará hasta la meta.

Este concepto es fácilmente traducible a nuestro entorno productivo, siendo vital reconocer nuestras carencias y poner remedios inmediatos sin esperar a que nadie nos aconseje o nos enseñe aquello que necesitamos para alcanzar nuestras propias metas. 

Tomar la iniciativa no significa ser insistente, molesto o agresivo. Significa reconocer nuestra responsabilidad de hacer que las cosas sucedan. «Los siete hábitos de las personas altamente efectivas» (1989), Stephen Covey

Clave 3: Anticipación, se más rápido que los problemas

Anticipación es un término amplio y con diversas interpretaciones. De cara a encuadrarlo en la productividad personal, entendemos la anticipación como la toma de acción ante un problema que se nos presenta, dándole un método de solución antes de que se convierta en un caos irreversible.

Ampliamos este término con la ayuda del experto en productividad personal Berto Pena (te recomiendo visitar su blog ThinkWasabi, líder en productividad personal en habla española). 

En su blog, Berto nos presenta el concepto de “banderas rojas” para tratar de dar importancia a la anticipación:

Las “banderas rojas” son situaciones o casos ante los que te/os interesa actuar, antes de que se conviertan en urgencias de verdad. Si las analizas, decides (…) y acuerdas que se comunicarán de forma inmediata, habrá muchísimas menos sorpresas. 

Para llegar a una productividad personal adecuada, debemos eliminar los ruidos y todo aquello que nos aleje de la concentración y objetivos. Los problemas o caos rutinarios generan frustración y por ende, nos alejan de una mentalidad tranquila y productiva.

Saber identificar las “banderas rojas” y buscar la vía de solución para los problemas una vez aparecen, logrará reducir el grado de complejidad de estos conflictos, en lugar de dejarlos pasar en el tiempo.

Anticiparse a los problemas nos permite también gestionar la incidencia como un pequeño proyecto, donde podemos anotar el conflicto, resumir las posibles soluciones, marcar los objetivos y fases para conseguir la meta: solucionar nuestro problema. Como veis, los problemas pueden ser aprovechados para aprender.

Para incluir estas tres claves de la productividad personal en nuestra mentalidad, se requiere tiempo, esfuerzo y constancia. Pero lo mejor es que trabajar en incluir estos cambios en nuestra forma de actuar, nos ayudará no solo en el ámbito personal, sino en el laboral donde estas aptitudes son claves de gran valor y riqueza en la mayoría de puestos de trabajo. Quizás te interesen otros post sobre gestión del tiempo o administración de tareas en este blog.

¡Nos leemos!

 

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Acerca de Sergio de Acuña

Amago de escritor. Intento de creador. Lo que sí, inquieto. Quizás creativo.

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