Los 3 niveles de gestión del tiempo

La mayoría de las personas que no realizan una rutina productiva es por problemas con su tiempo. Cada uno de nosotros tenemos unas agendas, horarios y actividades diferentes, lo cual hace muy difícil estandarizar los procesos rutinarios a lo largo de los días. Pero es cierto que para lograr una máxima productividad personal es necesario trabajar en base a unos horarios estudiados, siendo conocedores fundamentales de nuestros tiempos. Aquí entran en juego los tres niveles de gestión del tiempo.

De nada sirve querer empezar a aplicar procesos productivos, sino conocemos nuestros momentos de menor carga de trabajo, o los días / horas en los que podemos aprovechar más el tiempo para realizar aquellas actividades que nos aportarán más valor.

Nivel 1 – El tiempo de trabajo y menos productividad

Antes de empezar con métodos de gestión del tiempo, aplicaciones y otras herramientas, siéntate y piensa en una semana normal en tu vida. Recuerda tus rutinas básicas, dónde no te sobra tiempo ya que lo inviertes en trabajo / estudios. Estos son los horarios de nivel 1, aquella franja horaria ocupada al 100% y que no te permitirá ser aprovechada para otras actividades de productividad personal. Es muy importante ser conocedor de este primer nivel para empezar a trabajar en base a las demás franjas de menor carga ocupacional.

Nivel 2 – Busca ser productivo en tus tareas más repetitivas

En consecuencia, trabaja en pensar cuál es la siguiente franja horaria de carga de trabajo flexible. Estos momentos en los que no realizas actividades de valor, pero no pueden ser omitidos de tu día a día. Ejemplos de estos momentos son las horas de transporte de casa al trabajo / universidad, trabajos de hogar como son limpieza o cocinar, etc.

Esta franja horaria de nivel 2 de la gestión del tiempo nos permite realizar actividades en segundo plano a la vez que estamos ejerciendo tareas de poco valor añadido. Mientras viajamos en metro podemos incluir rutinas secundarias según nuestros objetivos, por ejemplo si queremos estudiar un curso, estos momentos de transporte son ideales para escuchar podcast de la materia, o leer apuntes en el móvil / tablet. 

En casa también podemos hacer uso de podcast y demás material auditivo que nos permita hacer actividades manuales de poco valor junto a tareas que necesitarán de nuestra atención auditiva. 

Este nivel 2 es el más complicado de trabajar y el que requiere un mayor esfuerzo de inicio. No estamos habituados a hacer tareas múltiples y puede generar rechazo al comienzo. Pero con el paso del tiempo, y con la obtención de resultados en el desarrollo de actividades, se convertirán en nuestros momentos preferidos de productividad.

Nivel 3 – Tiempo de ocio, productividad sin olvidar el descanso

Llegamos al nivel 3 en gestiono del tiempo y aquí se presentan estos momentos del día, o incluso días completos de la semana, que destinamos a ocio completo y descanso. Es importante mantener el descanso óptimo para poder ser activo y productivo el resto de días, pero no debemos abusar de esto y poder sacar partido a las horas muertas y poder así completar todos nuestros objetivos.

Es en este punto donde más entra en juego la fuerza de voluntad y la constancia. Tras pasar por los dos anteriores niveles, la cabeza se siente cansada y necesitada de ocio para poder focalizar futuros esfuerzos. Muchos de nosotros usamos estos momentos para ver series, jugar a videojuegos y otras tareas que si bien son buenas para alejar nuestra mente del trabajo diario, todos hemos abusado de ellas y perdido más tiempo del necesario.

Conocer este nivel es indispensable para marcar una agenda horaria de ocio y separar el tiempo destinado a ocio y tiempo destinado en este nivel a productividad y trabajo de metas. Invirtiendo esfuerzo en este registro de tiempos, podemos ver que a lo largo de los días de una semana, se consigue llegar a hacer más tareas sobre nuestros proyectos, sin dejar de lado el ocio que más nos interese, ya sea series, videojuegos o salir a relacionarse con gente.

Constancia, indispensable para mantener los niveles

Una de las excusas en las que la gente más se escuda a la hora de iniciarse en productividad personal , es la ausencia de tiempo. La gran mayoría de estas personas comprueba que con una pequeña inversión en tiempo para identificar estos niveles, se puede ver cómo abusamos a lo largo de una semana en el nivel 3, pudiendo fraccionar este área en momentos de productividad, de momentos para ocio. No debemos pensar que iniciarse en productividad es sinónimo de dejar de lado hobbys o aficiones, con la mejor planificación cualquiera puede conseguir nuevas metas y objetivos.

Pero no sólo es saber realizar una gestión del tiempo óptima. Si bien es un primer paso fundamental, la constancia juega un papel indispensable para que este trabajo no se quede en una mera anécdota. Hacer uso de herramientas de productividad (mira este post para conocer las mejores) que nos permitan visualizar día a día el seguimiento de nuestros proyectos, debe hacernos fuertes para luchar contra la pereza y mantenernos firmes. Visualizar las metas es otra forma muy buena para no decaer en nuestros esfuerzos.

No olvides pasar por anteriores post para conocer más sobre gestión de tareas y herramientas de productividad.

¡Nos leemos! 

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Acerca de Sergio de Acuña

Amago de escritor. Intento de creador. Lo que sí, inquieto. Quizás creativo.

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